Un llamado urgente a proteger los bosques y a optimizar el consumo de agua potable hace
Corantioquia a los municipios de su jurisdicción, ante el inicio de la segunda temporada de
menos lluvias del año y la amenaza latente del fenómeno El Niño. La autoridad ambiental,
con base en los análisis técnicos del IDEAM y el Sistema de Alerta y Monitoreo de
Antioquia (SAMA), advierte que se presentará una disminución gradual y representativa de
la precipitación, así como un incremento en las temperaturas máximas, el aumento de la
radiación global en superficie y la probabilidad de ocurrencia de incendios. Ante este
escenario, la Corporación enfatiza la necesidad de conservar y proteger los bosques, las
áreas de retiro a fuentes de agua y las zonas con cobertura vegetal para mitigar pérdidas
ambientales y desabastecimiento.
Para evitar eventos que afecten vidas humanas, el medio ambiente, la economía o la
infraestructura, Corantioquia solicita activar de manera inmediata los Consejos Municipales
de Gestión del Riesgo de Desastres (CMGRD) y socializar con carácter permanente las
siguientes recomendaciones institucionales con las comunidades, Juntas de Acción
Comunal, hospitales y el sector empresarial.
Prevención de incendios forestales:
● Al realizar caminatas o visitar quebradas y ríos, recoger las basuras originadas y
abstenerse de hacer quemas de residuos o fogatas.
● No dejar materiales tipo vidrio, latas o papel aluminio en campos abiertos, dado que
actúan como elementos concentradores de la radiación solar.
● Evitar por completo el uso de globos de mecha incandescente, no arrojar cigarrillos
o fósforos encendidos y no realizar quemas para limpiar terrenos agrícolas o
ganaderos.
● Identificar en el territorio cuáles son las zonas críticas y expuestas a incendios y en
caso de detectar columnas de humo avisar de forma inmediata al Cuerpo de
Bomberos y al Consejo Municipal de Gestión del Riesgo de Desastres.
Abastecimiento de agua:
● Monitorear las fuentes abastecedoras y optimizar el uso del recurso hídrico,
priorizando el agua potable para consumo humano.
● Las empresas prestadoras de servicios públicos deben activar sus planes de
emergencia y contingencia para identificar fuentes alternativas de agua (como
pozos o agua lluvia) y reducir el riesgo de desabastecimiento.
● Impulsar campañas de uso eficiente de agua y energía (considerando que la
electricidad depende de las fuentes hídricas), reparar fugas en redes de distribución
y promover la construcción de reservorios para almacenar agua en épocas de
abundancia.
Sector agropecuario:
● No utilizar pesticidas ni fungicidas para evitar la contaminación de las fuentes de
agua y evitar las quemas de preparación de suelos.
● Mantenerse atentos ante el riesgo de heladas (descenso de temperaturas mínimas).
Se recomienda usar variedades de cultivos resistentes al calor, cubrir las plantas con
plásticos durante las heladas y humedecer el terreno al final de la tarde.
● Utilizar los residuos de cosechas (café, arroz, trigo, maíz y forestales) para sistemas
de compostaje y lombricultura, evitando siempre su quema.
Sectores salud, empresarial y recreativo:
● Intensificar el control ante el incremento de enfermedades transmitidas por
vectores como malaria, dengue, chikunguña y cólera. Se deben realizar jornadas de
recolección de llantas, botellas y recipientes que almacenen agua.
● Orientar a la población para reducir las jornadas prolongadas bajo la radiación solar
directa para evitar insolaciones.
● Implementar métodos de uso racional del agua y aplicar técnicas de tratamiento de
aguas residuales y su reúso según el sector empresarial.
Corantioquia reitera a las administraciones locales la obligación de revisar y actualizar sus
instrumentos de planificación, el Plan Municipal de Gestión del Riesgo de Desastres
(PMGRD) y la Estrategia Municipal de Respuesta a Emergencias (EMRE). Es indispensable el
seguimiento diario de las alertas hidrometeorológicas nacionales y regionales, utilizando
herramientas oficiales como el programa PIRAGUA de Corantioquia, el SAMA, el SIATA y
el IDEAM. Los Consejos Municipales de Gestión del Riesgo deben identificar sus zonas
críticas, exigir los planes de contingencia a las empresas de servicios públicos y activar líneas
de contacto de emergencias para la población.
La Corporación reafirma su compromiso de realizar un trabajo articulado con cada
municipio, manteniendo un acompañamiento técnico constante en los procesos de Gestión
Integral del Riesgo y Cambio Climático.
Envianos tu comentario